Vuelvo.
Otra vez, por tercera vez.
Vuelvo como el otoño después de Agosto, como las olas besan la orilla para después arrastrarse hacia el fondo, como el boomerang que lanzas sin saber dónde va, y porque no como el almendro en Navidad.
Vuelvo para intentar contar mis historias, mis pensamientos, que no quiero reflejar en ninguna otra red social. Los pensamientos íntimos los plasmo en papel, las reflexiones más banales las plasmaré aquí.
Estuve hace años, con una andadura bastante trivial por estos lares, pero no tenía muchas cosas que contar. Ahora más madura (creo), o con alguna experiencia más a mis espaldas voy a reintentar engancharme, a ver si mientras escribo me quito comeduras de cabeza innecesarias a veces.
El culpable de que vuelva, en parte Ariel (https://nepomundos.com/), porque estoy releyendo su blog. Me encanta cómo escribe, cómo refleja su día a día. Las cosas importantes las hace livianas y a las livianas le da un toque interesante. Y releyéndolo pensé, ¿por qué no volver?. Mi vida no es tan entretenida como la suya (los componentes de mi unidad familiar quizá son la mitad que la de él), pero me ha despertado el gusanillo de contar cosas.
Cosas banales quizá, o no tanto. Pero a sabiendas que no me va a leer mucha gente y que escribo para mí.
Otra vez, por tercera vez.
Vuelvo como el otoño después de Agosto, como las olas besan la orilla para después arrastrarse hacia el fondo, como el boomerang que lanzas sin saber dónde va, y porque no como el almendro en Navidad.
Vuelvo para intentar contar mis historias, mis pensamientos, que no quiero reflejar en ninguna otra red social. Los pensamientos íntimos los plasmo en papel, las reflexiones más banales las plasmaré aquí.
Estuve hace años, con una andadura bastante trivial por estos lares, pero no tenía muchas cosas que contar. Ahora más madura (creo), o con alguna experiencia más a mis espaldas voy a reintentar engancharme, a ver si mientras escribo me quito comeduras de cabeza innecesarias a veces.
El culpable de que vuelva, en parte Ariel (https://nepomundos.com/), porque estoy releyendo su blog. Me encanta cómo escribe, cómo refleja su día a día. Las cosas importantes las hace livianas y a las livianas le da un toque interesante. Y releyéndolo pensé, ¿por qué no volver?. Mi vida no es tan entretenida como la suya (los componentes de mi unidad familiar quizá son la mitad que la de él), pero me ha despertado el gusanillo de contar cosas.
Cosas banales quizá, o no tanto. Pero a sabiendas que no me va a leer mucha gente y que escribo para mí.
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