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Mostrando entradas de agosto, 2018

Miedos

Ayer les dieron el resultado de la resonancia. El miedo al final se convierte en realidad. Mierda. Rutina, planes, proyectos, todo se esfuma de golpe. Explicación rápida de qué pasa y cómo solucionarlo. Decisiones más rápidas, sin información. Qué es mejor, qué es peor. No lo saben. Al final deciden la cantidad de tiempo sobre la calidad de ese tiempo. Lo importante es estar juntos, vivir, pasar el bache e intentar tirar p’alante. Aguantar el máximo tiempo posible juntos. Seis, ocho, doce meses...y si se duplican esos meses mejor. No importa la calidad, tiempo es lo que piden a la puta  enfermedad, tiempo. Esta mañana hemos ido a verlos. Lágrimas, miedo, desesperación. En ningún momento se atisbaba esperanza. Lo comentábamos, intentábamos obligar a estar bien para ese día, para hacer esto, aquello. Miedo en sus ojos. Y nuestros corazones encogidos, manos apretadas y en algún caso sonrisa hierática para no asustar más al enfermo. La cara dura de la vida. No nos quejemos tanto , ...

Vuelvo

Vuelvo. Otra vez, por tercera vez. Vuelvo como el otoño después de Agosto, como las olas besan la orilla para después arrastrarse hacia el fondo, como el boomerang que lanzas sin saber dónde va, y porque no como el almendro en Navidad. Vuelvo para intentar contar mis historias, mis pensamientos, que no quiero reflejar en ninguna otra red social. Los pensamientos íntimos los plasmo en papel, las reflexiones más banales las plasmaré aquí. Estuve hace años, con una andadura bastante trivial por estos lares, pero no tenía muchas cosas que contar. Ahora más madura (creo), o con alguna experiencia más a mis espaldas voy a reintentar engancharme, a ver si mientras escribo me quito comeduras de cabeza innecesarias a veces. El culpable de que vuelva, en parte Ariel (https://nepomundos.com/), porque estoy releyendo su blog. Me encanta cómo escribe, cómo refleja su día a día. Las cosas importantes las hace livianas y a las livianas le da un toque interesante. Y releyéndolo pensé, ¿por q...